La selección de Burkina Faso enfrentó a Argentina en el estadio Monumental de Buenos Aires, perdiendo 7-0 en un partido amistoso. El equipo de los "Sementales" llegó al país ese mismo día por la tarde tras una demora prolongada, conformado mayormente por jugadores Sub 23 que viajaron sin apenas descanso desde su país.
Al regreso del equipo a Burkina Faso, el presidente Ibrahim Traoré pronunció un discurso de más de nueve minutos durante una audiencia celebratoria por la medalla de plata de la Sub 15 femenina en la Copa Africana Escolar disputada en abril de 2026 en Zimbabue. En sus declaraciones, citadas esta semana por los portales franceses RMC Sport y Afrique Sports, Traoré expresó: "Es cierto que nuestro fútbol está enfermo y encontraremos los remedios. Porque, para volver a invertir, también hay que curar el mal". El mandatario indicó que tomarían "decisiones importantes" en los próximos días.
Las palabras más controversiales llegaron cuando Traoré reveló que le había comunicado al presidente de la Federación, Oumarou Sawadogo: "Hasta ahora no queríamos meternos en sus asuntos, pero ahora no tenemos elección. Debemos hacerlo, estemos suspendidos o no". Esta declaración representa un riesgo significativo, ya que el artículo 14 de los estatutos de la FIFA establece que las Federaciones deben "gestionar sus asuntos de forma independiente y garantizar que dichos asuntos no se vean influidos por terceros". Las posibles sanciones pueden incluir suspensión o expulsión de la Casa Madre, según consta en los artículos 16 y 17.
Traoré enfatizó que cualquier intervención gubernamental tendría como objetivo mejorar las infraestructuras, la cobertura de gastos y las condiciones generales del fútbol nacional. Destacó especialmente el sacrificio del plantel Sub 23 que viajó a Argentina: fueron embarcados de urgencia cerca de las 20:00 horas en un vuelo de Air Burkina, pasando casi 24 horas sin dormir entre el viaje a Marruecos, la conexión por Qatar y el trayecto a Buenos Aires.
El presidente concluyó su intervención afirmando que el desempeño de los jóvenes jugadores lo motivaba a "volver a involucrarme en el deporte en general y en el fútbol en particular". La ministra de Deportes, Juventud y Empleo, Annick Pikbougoum/Zingué Ouattara, acompañó a Traoré en sus felicitaciones al equipo, calificando su presentación como "un acto histórico y patriótico".
Actualmente, Burkina Faso ocupa el puesto 62 del ranking FIFA. Aunque nunca ha disputado un Mundial, el país llegó a ser subcampeón de la Copa Africana de Naciones en 2013 y se posiciona por encima de selecciones como Irak, Cabo Verde, Jordania, Curazao, Haití y Nueva Zelanda en la clasificación internacional.







