Entre la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto, Argentina podrá presenciar un eclipse parcial de Luna visible desde todo el territorio nacional. Este fenómeno astronómico ocurre cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre nuestro satélite natural.
Según explicó Adrián González, profesor de Física y Astronomía del Planetario Galileo Galilei, durante este eclipse "se forman en línea el Sol, la Tierra y la Luna y es la sombra de la Tierra la que se proyecta sobre la Luna". El punto máximo del eclipse se alcanzará a las 1:18 del viernes 28 de agosto. Uno de los aspectos más fascinantes será observar una leve tonalidad rojiza en la superficie lunar, fenómeno causado por la dispersión atmosférica: la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, se descompone al chocar contra pequeñas partículas y llega a la Luna con ese tono rojizo característico.
La observación será posible sin necesidad de anteojos especiales ni instrumentos de protección, a diferencia del eclipse solar total que se produjo 12 de agosto. El eclipse será visible aproximadamente durante tres horas, entre las 23:30 del jueves 27 y las 2:50 del viernes 28. González recomendó alejarse de la ciudad y la contaminación lumínica para una mejor visualización. Este será el último eclipse lunar visible desde Argentina durante 2026, siendo el próximo evento de este tipo en el país recién en junio de 2029.
Para quienes deseen una experiencia más completa, el Planetario Galileo Galilei abrirá sus puertas el jueves 27 de agosto a las 23:00 con una actividad gratuita por orden de llegada. El evento incluirá 10 telescopios supervisados por divulgadores científicos, una estación accesible con telescopios especiales para personas con discapacidad, y música en vivo. La actividad se suspenderá solo en caso de lluvia o nubosidad total; si hay poca nubosidad, el evento se realizará normalmente permitiendo contemplar la Luna rojiza.
Las condiciones climáticas serán determinantes para el éxito de la observación. Desde cualquier punto del país, siempre que el cielo esté despejado, será posible apreciar este espectáculo astronómico desde el patio de una casa o la vereda de la calle, sin representar riesgo alguno para la vista humana.







