La Legislatura porteña debatirá este jueves un proyecto de regulación integral para los vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina, productos cuyo consumo ha aumentado significativamente entre adolescentes. La iniciativa, impulsada por la diputada Manuela Thourte (UCR) con aportes de la legisladora y médica Claudia Negri (Fuerza por Buenos Aires), busca establecer restricciones comerciales, de publicidad y de acceso a menores de 18 años, reconociendo que estos dispositivos contienen sustancias potencialmente nocivas para la salud, contrario a la creencia popular de que son alternativas seguras al cigarrillo tradicional.
Según datos del séptimo estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en estudiantes secundarios de la Sedronar, el 35,5% de los adolescentes consumió vapeadores durante el último año. La normativa prohibirá la venta a menores, restringirá su uso en espacios cerrados de acceso público como transportes, escuelas y hospitales, e impedirá toda publicidad y promoción fuera de locales habilitados. Las sanciones para infractores van desde 500 hasta 5000 unidades fijas, con posibilidad de duplicarse en caso de reincidencia, además de decomiso de mercadería y clausuras temporarias.
El proyecto incorpora medidas de concientización en establecimientos escolares sobre los efectos de la nicotina en el cerebro adolescente, especialmente su impacto en el aprendizaje y el control de impulsos. Asimismo, establece la obligación de informar a personas gestantes sobre los riesgos del consumo durante el embarazo, incluyendo parto prematuro y bajo peso al nacer. Se prevé también la implementación de protocolos de gestión de residuos, incluyendo baterías de litio y componentes electrónicos, a través de los Puntos Verdes de la Ciudad.
Entre las incorporaciones más significativas figura la actualización de programas de cesación tabáquica en hospitales y Centros de Salud, con protocolos específicos para usuarios de vapeadores, y la creación de un sistema de registro de casos de Evali (lesión pulmonar asociada al vapeo). Estas medidas reconocen que los nuevos productos presentan patrones de consumo y dependencia diferentes al tabaquismo tradicional, requiriendo herramientas de evaluación adaptadas.
Este debate local ocurre poco más de un mes después de que el Gobierno nacional, a través de la Resolución 549/2026, reemplazara el esquema prohibicionista de 2011 por un sistema de registro, control y fiscalización. La norma nacional incorporó estos productos al marco de la Ley Nacional de Tabaco, estableciendo requisitos de comercialización y restricciones sobre sabores y diseños orientados al público juvenil. El sector empresarial considera que la iniciativa porteña se alinea con esta actualización normativa nacional hacia un encuadre regulatorio más integral.
Los productos emergentes de tabaco y nicotina incluyen vapeadores o cigarrillos electrónicos que generan aerosol mediante resistencias calentadas, productos de tabaco calentado que utilizan dispositivos electrónicos sin quemar el tabaco, y bolsas de nicotina que se colocan entre la encía y el labio sin generar humo ni aerosol. Aunque comparten la presencia de nicotina, funcionan de manera diferente y presentan modalidades de uso distintas que requieren regulaciones específicas.







