Voceros policiales relataron que tras ingresar a la casa los ladrones redujeron a los integrantes de la familia (compuesta por dos ancianos, una pareja y su hijo) y a los obreros, a quienes maniataron con sábanas y encapucharon para que no pudieran reconocerlos, ya que actuaron a cara descubierta.
Una de las víctimas, identificada como Mariano (20), reveló que durante el atraco escuchó a uno de los delincuentes pidiendo por teléfono que entraran a la propiedad una camioneta, que se presume estaba esperando afuera y que fue utilizada para cargar los objetos de valor que luego fueron robados.
El joven recordó además que mientras se llevaba a cabo el hurto llegó el delivery de una casa de empanadas con un pedido que había hecho la familia. El muchacho fue atendido por uno de los delincuentes, que pagó la comida.
Entonces, sin apuro, los delincuentes almorzaron las empanadas con cervezas que sacaron de la heladera y aprovecharon para mirar televisión -algunos capítulos de la serie animada Los Simpsons-, para luego preparar la huida.
Los delincuentes se llevaron 20.000 pesos, dos televisores, una notebook, una filmadora, cámaras de fotos, joyas, bijouterie, carteras, celulares, ropa, calzado y también algunas botellas de whisky y vino que la familia tenía en su bodega
Fuente: minutouno.com







