Mañana se conocerá el veredicto por la muerte de Emilio Blanco, ocurrida hace 17 años.
El 27 de septiembre de 1997 por la noche, Emilio Blanco, por entonces de 16 años, salió de su casa en Chascomús, provincia de Buenos Aires, para encontrarse con sus amigos, pero fue detenido por la Policía Bonaerense.
El joven apareció muerto junto a las vías del tren. De acuerdo con los familiares del adolescente y el fiscal de la causa, Diego Escoda, los policías golpearon y torturaron a Blanco hasta matarlo, para luego arrojarlo en las inmediaciones de las vías e intentar hacer pasar su muerte como un accidente ferroviario.
Mañana se conocerá la sentencia en el juicio por la muerte del joven. El principal acusado es el ex teniente de la Policía Bonaerense Fermín Basualdo, de 62 años, quien era en 1997 jefe de calle de la comisaría 1ª de Chascomús. Fue encontrado 14 años después de la muerte de Blanco.
La querella y el fiscal de la causa solicitaron a la Justicia de Dolores, en donde tramita el caso, que se le aplique reclusión perpetua por «imposición de torturas agravadas por la muerte».
El entonces jefe de la seccional 1ª de Chascomús, Tomás Freites, fue acusado por «omisión de evitar la tortura», aunque en 2012 la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Dolores determinó que había prescripto la acción penal en su contra. La Corte Suprema de la Provincia deberá ahora expedirse sobre esa resolución.
Los padres de Emilio, Mónica Brucetta y Elías Blanco, no tienen dudas sobre lo sucedido. En la noche del 27 de septiembre habían robado una moto en las inmediaciones de la casa de los Blanco. Según relató Mónica en declaraciones que recoge hoy el diario Clarín, Basualdo salió a buscar al ladrón «y se cruzó con Emilio, que no llevaba el DNI, y lo levantó. Después se enteró de que no había sido él y quiso hacerlo pasar por un accidente».
La mujer además afirmó que la muerte de su hijo está vinculada con «alguien que está por encima de Basualdo», al tiempo que destacó que ahora se alcanzó «la verdad en el caso» de la muerte de su hijo y que están esperanzados respecto del fallo de tribunal.
La búsqueda de justicia en el caso de Emilio llegó inclusive hasta el Vaticano y los padres del adolescente recibieron una carta manuscrita del Papa hace dos semanas, en la cual el Santo Padre les brindó su apoyo a poco de que se conozca la sentencia.
En la misiva, Francisco dijo estar «al tanto de lo que han tenido que sufrir durante estos años», al tiempo que señaló: «Me conmueve vuestra fortaleza; sólo el amor por un hijo es capaz de sostenerla».
Fuente: Infobae.com






