El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizará un cese de actividades denominado "Apagón Meteorológico" el viernes 24 de abril, interrumpiendo la difusión de información climática desde las 5 de la mañana hasta las 12 del mediodía. Esta medida de protesta responde al conflicto laboral generado por la desvinculación de al menos 140 empleados de la planta estatal, en el marco del plan de reforma administrativa impulsado por el Poder Ejecutivo.
Durante las siete horas de interrupción, los canales de comunicación habituales no publicarán datos sobre el estado del tiempo ni advertencias oficiales, lo que impactará directamente en las operaciones de las terminales aéreas de todo el país. Los trabajadores del SMN afirmaron en sus redes sociales: "Sin meteorología no hay vuelos" y advirtieron que los "ajustes, despidos y precarización ponen en riesgo la aviación". Aeropuertos Argentina 2000 calificó esta situación como inédita, ya que la suspensión afecta a vuelos comerciales pero excluye a los sanitarios y humanitarios.
El conflicto surge de la aplicación de un plan de modernización exigido por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, bajo la dirección de Federico Sturzenegger. El director del SMN, Antonio José Mauad, entregó la lista de empleados civiles para su desvinculación. Esta cifra de 140 personas constituye la primera tanda de despidos que alcanzaría a 240 trabajadores sobre una planta total de 972 personas, reduciendo el personal civil de 780 a 540 empleados.
La interrupción de servicios elimina el acceso a herramientas fundamentales para diversos sectores productivos. Sin datos meteorológicos actualizados, se cancelan los pronósticos, las alertas vigentes y la atención especializada para el agro, el transporte, la energía y la navegación marítima. Esta situación se suma a los más de 900 servicios eliminados en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) durante los recortes ejecutados desde 2024.
La protesta del SMN representa un punto de inflexión en la confrontación entre los trabajadores estatales y las políticas de ajuste del gobierno, evidenciando las consecuencias operativas que genera la reducción de personal en organismos críticos para la seguridad y el funcionamiento de sectores esenciales de la economía nacional.







