Un adolescente de entre 15 y 16 años ingresó armado a la Escuela N°40 Mariano Moreno, ubicada en el departamento de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, y disparó contra sus compañeros, causando la muerte de un alumno de 13 años. El escalofriante incidente ocurrió el lunes a primera hora de la mañana, alrededor de las 7:15, cuando los estudiantes se encontraban en el patio interno esperando el izamiento de la bandera para dar inicio a la jornada escolar. Según confirmó Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, el agresor sacó una escopeta de su mochila e hirió a varios compañeros antes de cometer el homicidio.
Los testimonios de padres y estudiantes revelan el pánico vivido durante los disparos. Una madre relató que su hija le contó que el agresor había ingresado a la escuela con el arma escondida dentro de un estuche de guitarra. Describió los minutos de terror: "Recibí el llamado de mi hija llorando desesperada, diciendo que había un alumno con un arma tirando tiros dentro de la escuela". Los estudiantes corrieron en todas direcciones, saltaron alambrados e incluso se lanzaron por las ventanas del edificio en su intento de escapar. Inicialmente, algunos alumnos creyeron que se trataba de una broma o de petardos en los baños, pero rápidamente comprendieron la gravedad de la situación.
Julián, padre de un alumno de primer año, dejó a su hijo en la escuela minutos antes del ataque. Poco después recibió una llamada alertándolo sobre los disparos. Su hijo logró escapar saltando estructuras para llegar a la calle, llegando a casa "consternado y lagrimeando" tras escuchar los tiros mientras esperaba para formar en el patio. La rapidez con que los estudiantes reaccionaron fue crucial para evitar más víctimas.
Carolina Morel, Coordinadora de Educación de San Cristóbal, expresó su shock ante lo ocurrido en una comunidad pequeña de poco más de 6 mil habitantes que nunca había experimentado una situación de esta magnitud. Morel estaba en la sala de profesores cuando escuchó los primeros disparos, que inicialmente confundió con petardos. "Cerramos la puerta, arriconamos una mesa contra la puerta y vivimos los primeros minutos de terror. Escuchamos a una docente gritando que le estaban disparando a los chicos", relató la coordinadora sobre los momentos de pánico vividos dentro de la institución.
Lo que más sorprende a la comunidad educativa es que, según el relato de alumnos y docentes, el agresor era "un chico muy tranquilo" sin antecedentes de mala conducta. Este hecho ha dejado perplejos a padres, maestros y autoridades locales, quienes se cuestionan cómo un estudiante aparentemente sin problemas de comportamiento pudo cometer un acto tan violento. Las autoridades continúan investigando los motivos detrás de este trágico suceso que ha conmocionado a toda la provincia.







