Una protesta multigremial se desarrolló esta mañana en el Aeroparque Jorge Newbery contra lo que los sindicatos denominan el "deterioro del sistema aeronáutico nacional". Los gremios atribuyen esta situación a "políticas de ajuste, vaciamiento y ataque a funciones estratégicas del Estado". Por primera vez en el conflicto, representantes de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) se sumaron a la manifestación, ampliando el reclamo más allá del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El sindicato ATE-SMN busca visibilizar las consecuencias de la caída presupuestaria y la pérdida de personal en el organismo, así como el impacto en los servicios aéreos que utiliza diariamente la población. Sin embargo, la protesta estuvo marcada por denuncias de represión: trabajadores del SMN fueron desalentados para participar, con la mayoría de las salidas del predio cerradas con precintos plásticos y mobiliario. El director de Recursos Humanos, Ezequiel Venturino, habría ordenado cerrar la única puerta abierta para controlar a quienes quisieran manifestarse, según denunció el sindicato.
El epicentro del conflicto es la desvinculación de 140 personas ocurrida hace un mes. Aunque el Ministerio de Defensa argumenta que se trata de una "modernización" que incorporará automatismos y máquinas para sustituir tareas "ineficientes", los gremios y científicos del SMN alertan sobre riesgos operacionales. La transformación apunta a automatizar la observación meteorológica y actualizar sistemas obsoletos, pero el recambio tecnológico llegará después de los despidos, lo que preocupa a especialistas.
Expertos del SMN advierten que la recopilación de datos se vería afectada y las series históricas podrían interrumpirse, impactando toda la cadena de información meteorológica. Estiman que se necesitarían al menos dos años para adaptar procesos sin perjudicar la obtención de datos. Además, la inversión mínima solo para adquirir estaciones meteorológicas automáticas rondaría los 2,5 millones de dólares, sin contar inversiones adicionales en data centers y equipos de procesamiento.
El Ministerio de Defensa confirmó que las desvinculaciones son el inicio de una primera etapa de reducción de personal. Hacia fin de año se sumarían jubilaciones anticipadas y pases a "disponibilidad" de otros trabajadores. En total, se proyecta una reducción de 205 empleados sobre una planta de 972, dejando la dotación civil en apenas 590 personas. Mientras tanto, ATE mantiene latente la posibilidad de nuevas acciones de protesta, aunque el Gobierno ha bloqueado intentos previos de paro argumentando que el SMN es un "servicio esencial".







