El Gobierno argentino reafirmó hoy, 8 de septiembre de 2026, el carácter estrictamente diplomático de su reclamo por la soberanía de Malvinas, rechazando comparaciones con conflictos armados del pasado. El vocero presidencial Adrián Ravier aclaró que las intervenciones anunciadas por el presidente Javier Milei en su cadena nacional de la semana pasada son de índole "pacífica, diplomática y no militar", diferenciándose explícitamente de gestiones anteriores no democráticas.
Ravier minimizó la ausencia de menciones a Malvinas durante el encuentro entre Donald Trump y el premier británico Keir Starmer, ocurrido recientemente. Enfatizó que Argentina no solicitó intervención externa, sino que las medidas tienen carácter "unilateral". Negó además cualquier acuerdo previo con Washington para la construcción de la base naval en Tierra del Fuego, aclarando que tales decisiones corresponden al presidente estadounidense. Aunque reconoció que Milei "espera de los aliados algún acompañamiento", no confirmó pedidos formales a funcionarios israelíes, pese a los mensajes de apoyo publicados en redes sociales.
Respecto al financiamiento de la base naval integrada en Tierra del Fuego, Ravier fue categórico: será "cien por ciento argentino" sin colaboración material de Estados Unidos. Confirmó que Milei solicitó recientemente al ministro de Economía Luis Caputo incorporar las partidas necesarias en el Presupuesto 2027. El costo estimado ronda los USD 300 millones, aunque en círculos oficiales manejan cifras de hasta 500 millones. El Decreto de Necesidad y Urgencia 867/26 ya contempla una erogación inicial de $114.732 millones para adelantos a proveedores y contratistas.
En paralelo, se aceleró la coordinación interna con una reunión extraordinaria de la Mesa política dedicada casi exclusivamente a Malvinas, realizada hoy con la presencia inusual del canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti. Esta convergencia de funcionarios sugiere definiciones más precisas sobre los próximos pasos del reclamo soberano y los detalles operativos y presupuestarios de la obra. Quirno había llegado a la Casa Rosada para reuniones con autoridades del gobierno italiano, mientras que Presti se sumó al encuentro pasadas las 13 horas.
Con el frente diplomático ya delineado y el discurso oficial reiterando que se trata de un reclamo "pacífico" y "unilateral", la responsabilidad ahora recae en los ministerios de Defensa y Economía. Ambas carteras deberán demostrar en las próximas semanas, durante el debate del Presupuesto 2027, cómo financiar una de las obras más ambiciosas anunciadas por la administración libertaria, en un contexto donde el Gobierno busca consolidar el respaldo de sus aliados internacionales.







