Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 a las 7:34 de la mañana. El sismo tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) en su evaluación preliminar.
El impacto fue catastrófico en la región de Chocó, donde se confirmaron al menos 74 muertes, cientos de heridos y graves daños materiales. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba expresó su preocupación ante las réplicas registradas, particularmente en Quibdó, la capital departamental, donde se reportaron personas heridas y destrucción severa de edificaciones. El SGC también registró una réplica de magnitud 4,6 en el municipio de Nóvita a las 8:18 de la mañana del mismo día.
Las consecuencias se extendieron a otras ciudades importantes del país. En Cali y Manizales se registraron derrumbes y daños estructurales significativos en diversas edificaciones, incluyendo la afectación de la emblemática catedral de Manizales. Por su parte, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, informó que la capital colombiana no registró personas heridas en el evento. En Medellín, las autoridades decidieron paralizar preventivamente el sistema de transporte masivo para evaluar la infraestructura de estaciones y viaductos antes de reanudar operaciones.
Este terremoto de agosto de 2026 reafirma la vulnerabilidad sísmica de Colombia debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Su posición geográfica en esta zona de intensa actividad tectónica mantiene a las autoridades de prevención en alerta permanente ante la constante amenaza de movimientos sísmicos que pueden afectar al territorio nacional.







