La comunidad de Justiniano Posse continúa consternada. Después de tres meses sin ningún caso positivo de coronavirus, la ciudad cordobesa de 11.000 habitantes sufrió un rebrote en los últimos diez días y todas las miradas apuntan al sacerdote de la iglesia principal, a quien se lo acusa de haber desalentado las medidas de protocolo y alimentado los riesgos de contagios en pos del “cuidado de Dios”.
Mientras la justicia investiga los supuestos dichos del cura, de iniciales A. M. en contra del uso del barbijo y de la creencia sobre la pandemia, la propia institución religiosa de la región se manifestó.
El Obispado de Villa María emitió un comunicado en el que manifestaron su apoyo a regirse a todas las medidas de precaución para evitar contagios durante las ceremonias religiosas y en el que acompañó en la Justicia en la investigación ante las acusaciones contra el cura de Justiniano Posse.
“Todavía hay un pequeño grupo, muy ínfimo, que lo apoya a este hombre, pero la realidad es que el enojo de la gente de Justiniano es cada vez más grande. Se acumularon ya muchas actitudes y se llegó a este punto. La ciudad necesita respuestas”, Aseguró Adrián Leonardi, un periodista local de la ciudad, quien fue el que destapó el caso a la luz pública
Fuente: Infobae.com







