Un juez de Rosario tomó una decisión histórica al ordenar que un recién nacido sea vacunado a pesar de la negativa expresa de ambos padres. La sentencia se fundamentó en el "principio de interés superior del niño", que garantiza la máxima satisfacción integral de los derechos de menores de edad. Los progenitores habían manifestado repetidamente su decisión de no inmunizar al bebé por "creencias personales", incluso firmando formularios oficiales de rechazo sin presentar contraindicaciones médicas.
Una institución de salud de Rosario promovió una medida de protección para obligar a los padres a aplicar las vacunas de hepatitis B y BCG, que se administran inmediatamente después del nacimiento. Agustina Ostoich, abogada especializada en derecho de la salud, explicó que la obstetra comunicó la negativa de vacunación, lo que derivó en una cadena de reportes a la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, el Ministerio Público de la Acusación y finalmente a la Justicia. El centro de salud activó los mecanismos legales correspondientes para proteger la salud del menor.
Este caso refleja una tendencia preocupante en el sistema de salud: cada vez más padres deciden no vacunar a sus hijos por diversos motivos. Instituciones privadas de Rosario han advertido sobre un aumento en las negativas de inmunización, consolidándose como una tendencia creciente. El equipo médico enfatiza los riesgos concretos de esta decisión: no aplicar la vacuna contra hepatitis B en las primeras horas de vida aumenta significativamente el riesgo de infección crónica, cirrosis y cáncer hepático, mientras que la ausencia de BCG expone al niño a formas graves de tuberculosis.
Aunque la judicialización de estos casos es excepcional y considerada un último recurso, las autoridades sanitarias han aclarado que los efectores de salud no solo están habilitados sino obligados a intervenir frente a negativas injustificadas, incluso mediante medidas coercitivas si fuera necesario. Previo a llegar a instancias judiciales, se activan dispositivos de acompañamiento que incluyen espacios de diálogo, asesoramiento médico y estrategias de información destinadas a desmitificar temores vinculados a las vacunas.







